El informe de una consultora advirtió que la actividad económica volvió a mostrar señales de retroceso en abril tras el alza de marzo.
Así lo reflejó el Índice General de Actividad (IGA-OJF) elaborado por Orlando J. Ferreres & Asociados, uno de los indicadores privados más seguidos por analistas y sectores productivos, que registró una caída mensual desestacionalizada de 0,7%.
El dato se da luego de la fuerte recuperación que el Indec difundiera el EMAE de marzo, medición que además fue revisada al alza posteriormente. Para la consultora, este nuevo descenso confirma que la economía mantiene un comportamiento irregular durante el primer tramo de 2026.
“La contracción de 0,7% mensual que registró el IGA-OJF para abril sugiere que la actividad sigue mostrando una evolución oscilante”, señalaron.

El informe identificó nuevamente a Minas y canteras, Agricultura y ganadería e Intermediación financiera entre los sectores con mejor desempeño. A ellos se sumó en abril un resultado favorable en Electricidad, gas y agua. En contraste, la Industria manufacturera y el Comercio continuaron ubicándose entre las áreas más golpeadas de la economía, tanto en abril como en el acumulado del primer cuatrimestre del año.
Dentro del sector agropecuario, la actividad mostró un crecimiento interanual de 3,6% en abril y acumuló una mejora de 7,1% en los primeros cuatro meses de 2026. La producción agrícola avanzó 6,6%, aunque con un ritmo más moderado respecto de meses anteriores.
La situación fue diferente en ganadería, donde se verificó una caída de 11,9%. Según el reporte, la baja estuvo vinculada a una mayor retención de hacienda para prolongar los períodos de recría y aumentar el peso de los animales.

La industria manufacturera, en tanto, volvió a registrar números negativos. El sector cayó 2% interanual en abril y acumula una baja de 2,5% en lo que va del año. Además, el IPI-OJF mostró una retracción mensual desestacionalizada de 0,5%, lo que moderó parte de la mejora observada durante marzo.
Entre los rubros industriales más afectados apareció nuevamente la producción automotriz, con un desplome de 17,5% respecto del mismo período del año pasado. También retrocedieron los despachos de cemento, con una caída de 13,1%, mientras que la faena bovina sufrió un descenso de 15,2%, la baja más pronunciada en más de 20 meses. Pese a ese escenario, algunos sectores industriales lograron resultados positivos. El informe destacó subas en el complejo oleaginoso, las refinerías y la producción de acero.
Otro de los rubros que mostró crecimiento fue Electricidad, gas y agua, que avanzó 7,2% interanual durante abril y acumuló una expansión de 1,2% en el primer cuatrimestre. Desde Orlando J. Ferreres & Asociados explicaron que el incremento respondió a una mayor demanda energética, que subió 7,7% impulsada tanto por el consumo residencial como industrial.
En minas y canteras, el crecimiento alcanzó el 7,3% interanual, traccionado principalmente por el sector petrolero. Allí sobresalió nuevamente la producción de Neuquén y Vaca Muerta, que registró niveles récord. En el acumulado de enero a abril, ese sector mostró una mejora de 5,5%.
Pese al desempeño positivo de algunas actividades, el informe mantuvo cautela sobre las perspectivas de corto plazo y advirtió que la economía continúa avanzando “a dos velocidades”. “Si bien no esperamos que esta dinámica cambie en el corto plazo, deberíamos ver una paulatina mejora de los sectores más golpeados”, sostuvo la consultora.
Según el análisis, una eventual desaceleración sostenida de la inflación podría favorecer una recuperación de los ingresos familiares y mejorar la confianza de los consumidores.
Ese escenario, combinado con el impulso de los sectores que hoy lideran el crecimiento, podría generar un cambio de tendencia especialmente en comercio e industria, los dos segmentos más rezagados hasta ahora.
En términos generales, el IGA-OJF mostró para abril una variación interanual nula, de 0,0%, mientras que el acumulado del primer cuatrimestre presentó una caída de 0,3%.
El comercio, tanto mayorista como minorista, volvió a figurar entre los sectores con peor desempeño y explicó parte del freno en la recuperación económica.
El informe recordó además que el IGA-OJF funciona como “un estimador mensual insesgado del PIB” y se construye a partir del seguimiento de más de un centenar de series estadísticas que permiten medir la evolución económica con menos de un mes de demora.
La consultora aclaró también que los últimos datos publicados son preliminares y pueden ser revisados posteriormente.








