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La fatalidad golpeó por duplicado a la provincia de Formosa en menos de cuatro horas. Dos hombres, de 28 y 36 años, perdieron la vida tras sufrir descargas eléctricas fulminantes mientras realizaban tareas cotidianas en sus respectivos hogares. Los siniestros, aunque independientes entre sí, comparten el mismo desenlace trágico que ha derivado en sendas causas judiciales caratuladas preventivamente como muerte por electrocución.
El primer episodio tuvo lugar en la localidad de San Martín Dos. Alrededor de las 20:25 horas de este lunes, un hombre de 36 años se encontraba en su vivienda particular cuando intentó realizar una maniobra técnica de rutina. Según los informes preliminares de la fuerza policial, el incidente se desencadenó al manipular una llave térmica en su casa, acción que derivó en una descarga eléctrica de gran magnitud.
A pesar de la rapidez con la que fue trasladado al hospital local, los esfuerzos de los profesionales de la salud resultaron insuficientes. Minutos después de su ingreso, el personal médico comunicó oficialmente que el deceso se produjo por un paro cardiorrespiratorio producto de la descarga eléctrica.
Sin haber procesado aún la noticia del primer fallecimiento, la ciudad capital se convirtió en escenario de un segundo drama poco antes de la medianoche. Cerca de las 23:45 horas, efectivos de la Comisaría Seccional Novena acudieron a un requerimiento de urgencia en una vivienda del barrio 28 de Junio.
Al arribar al sitio, los uniformados se encontraron con una escena desgarradora: un joven de 28 años yacía inconsciente. Las pericias iniciales determinaron que la víctima recibió una descarga eléctrica al manipular un ventilador de pie, un elemento de uso común que, por un desperfecto aún bajo estudio, se transformó en una herramienta mortal.
En un intento desesperado por salvarle la vida, los policías iniciaron de inmediato maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), sosteniendo el esfuerzo hasta la llegada de la ambulancia del SIPEC. El joven fue derivado al centro de salud del conglomerado habitacional, donde el médico de guardia, tras agotar las instancias de reanimación, confirmó el fallecimiento.
Tras confirmarse ambas muertes, el personal de la Policía Científica se desplegó en los dos escenarios para documentar minuciosamente las condiciones de las instalaciones eléctricas y los artefactos involucrados. El objetivo es determinar si existieron fallas técnicas preexistentes o factores externos que contribuyeron a los accidentes.
Finalmente, conforme a lo dispuesto por la magistratura en turno, los restos de ambas víctimas fueron entregados a sus familiares para las exequias. Mientras la comunidad despide a los dos hombres, la Justicia provincial avanza con los expedientes judiciales correspondientes para dar cierre legal a estos dolorosos sucesos que ponen de manifiesto la importancia de la seguridad eléctrica en el hogar.









